La vió de lejos, ella estaba de espaldas pero igualmente sintió su presencia.
Caminó la distancia que los separaba, deseó que sea larga, eterna, infinita, pero había descubierto que todo era fugaz cerca de ella.
Quedaron uno al lado del otro, el deseo poder decir algo, hace mucho tiempo se había refugiado en las fotografías para describir a sus sentimientos. Se esforzó en buscar al menos una palabra,pero solo consiguió silencio.Ella tampoco dijo nada, en realidad, nunca decía nada.
Giró para poder verla, pensó en sus sonrisa (o en lo que fue su sonrisa), en el color de su pelo y como este caía sobre sus hombros. Y finalmente se detuvo en sus ojos, no se sorprendió al ver el mismo dolor que reflejaban los suyos, ese dolor que tanto los unía. Ese mismo dolor que los separaba y los volvía a unir constantemente.
Como si a cada instante los matara y al mismo tiempo les regalara un segundo mas de lo que se había acostumbrado a decirle vida.
Se quedaron mirando hasta que la brisa del ocaso los devolvió a sus respectivos mundos. El sonrió y miró las primeras estrellas que aparecían en el firmamento.
Solo había aprendido una cosa, a esconder las lagrimas frente a ella, y en ese momento lo estaba poniendo en practica.
Los arboles son para vs, ojala que encuentres el que mas te guste. tq
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